60 años matando un ruiseñor

Esta novela causó revuelo sesenta años antes de George Floyd. El tema que aborda permanece irresuelto. Se trata de  Matar a un ruiseñorla primera novela de Harper Lee. Desde su publicación, vendió 40 millones de ejemplares y se hizo con el Pulitzer. Inspirada en episodios de su propia biografía, Matar a un ruiseñor cuenta la historia de un abogado, Atticus Finch, que defiende a un hombre negro acusado de violar a una niña blanca en el sur de Estados Unidos, en los años 30. La historia está contada a través de la mirada de sus hijos, Jem y Scout, quienes sirven como cristal desde dónde apreciar los profundos prejuicios raciales de la época.

Un año después de su publicación, la historia fue adaptada al cine, con el mismo título. La dirección estuvo a cargo de Robert Mulligan y el reparto lo encabezaron Gregory Peck y Mary Badham. La película ganó tres Óscar en 1963, pero a pesar de toda la popularidad y el éxito en los cines, Harper Lee decidió regresar a Monroeville (Alabama), dejar la literatura y rechazar la casi totalidad de las entrevistas que le propusieron. Una especie de síndrome Salinger: esconderse para siempre con un único libro publicado.

55 años de silencio transcurrieron entre Matar un ruiseñor y la publicación del inédito Ve y pon un centinela, cuya lectura cosechó enormes críticas negativas e incluso una desafección general a causa del inesperado racismo de Atticus Finch. Para algunos más realista, aunque con menos destrezas y sutilezas literarias, la Harper Lee de este libro se muestra mucho más directa en sus ideas sobre la segregación que reflejó en Matar un ruiseñor, en 1960.

Un detalle de la cubierta de la edición americana.
Un detalle de la cubierta de la edición americana.

Las palabras clave de este libro son decadencia, pudrición y corrupción. Atticus Finch, el hombre viudo, padre de dos niños (Scout y Jem) y abogado defensor de la igualdad, aparece en Ve y pon un centinela como un hombre envilecido. Finch experimenta lo que para algunos lectores ha sido una irritante y asombrosa transformación: se vuelve racista, simpatiza con el  Ku Klux Klan y se opone a los intentos de la Corte Suprema de imponer derechos de igualdad y educación.

Cuando en la primavera de 1957, Harper Lee, entonces una aspirante a novelista de 31 años, entregó a su agente Ve y pon un centinela, el manuscrito cayó en manos de Teresa von Hohoff Torrey, una editora independiente, que vio en el libro un diamante en bruto. “La chispa de una verdadera escritora brillaba en todas las líneas”, dijo. Sin embargo cuanto más leía el texto, más se convencía Hohoff de que no era, en modo alguno, un texto apto para ser publicado. Se trataba más de una “serie de anécdotas que de una novela totalmente concebida”. Durante los siguientes dos años, la editora asesoró a Harper Lee para convertir ese proyecto en una novela en su acabada y que retituló Matar a un ruiseñor.

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Ve y pon un centinela, inspirada en un versículo de la Biblia es, por decirlo, ‘la precuela’ Matar un ruiseñor. En sus páginas, Harper Lee presenta a muchos personajes que intervienen en esta, entre ellos, Atticus y Scout. Eso sí: 20 años más tarde. Según sus editores, esta es una novela que ayuda a entender y apreciar la voz de Lee en toda su intensidad. Fue la primera novela que escribió y que mantuvo en un cajón, porque cuando se la enseñó al editor le interesaron más los “flashbacks” sobre la infancia de Scout. El editor propuso entonces a Harper Lee escribir una historia a partir de esos recuerdos y situarla veinte años antes de lo que refleja. El resultado fue Matar a un ruiseñor.

La publicación de este inédito, ante tan avanzada edad y el pasmoso silencio de años, llevó a muchos a preguntarse quién se beneficiaba de esto y porqué. Se tejieron muchas hipótesis: las mermadas facultades de Lee, el interés de un especialista en libros antiguos, el silencio deliberado de una agente. Una versión publicada por The New York Times apuntaba a que la fecha del hallazgo había ocurrido no en 2015 sino en 2011, cuando un experto en libros antiguos de la casa Sotheby’s dio con un texto que parecía una versión preliminar de Matar un ruiseñorHabría sido Alicia Lee, hermana de la escritora, quien posiblemente autorizó la publicación.

vozpopuli.com

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