Está entre nosotros, pero no le conocemos.

En un evento religioso  que se desarrollaba en la ciudad de Temuco, participaban alrededor de 1200 1500 personas, quienes entraban y salían en la hora de almuerzo. Entró también un hombre de aproximadamente 60 años, pobre, harapiento y con mucha hambre y se acercó a la recepción donde yo estaba colaborando, con humildad pidió ayuda, necesitaba comer, cuando intentamos hacer algo por él vino el encargado del local, lo tomó de un brazo, lo sacó para afuera, diciéndole que ese no era un lugar para él, y que se retirara de inmediato. Se fue  triste, sin hacer resistencia. Con mis compañeros quedamos perplejos, y uno recordó una canción que siempre se canta en el mundo cristiano: “Con vosotros está….y no le conocéis….” Nos miramos y uno corrió para alcanzar al mendigo, pero ya era tarde.

Esta situación  permite darnos cuenta de la condición en que se encuentra la iglesia cristiana, en general, esto es transversal. Adentro se habla mucho de Jesús, se canta acerca de Jesús, se sabe mucho acerca de Él, se imparten muchas enseñanzas relacionadas con Él, pero  Jesús está afuera, queriendo entrar, siendo el Señor de Señores ruega por entrar,  En Apocalipsis se relata la visión de Juan donde  Jesús dice:  “Yo estoy a la puerta y llamo, si alguien abre la puerta entraré a él, cenaré con él y él conmigo”.

En una oportunidad los discípulos le preguntaron a Jesús   …..y cuándo te vimos desnudo, hambriento o enfermo, o te vimos en la cárcel y no te ayudamos? ‘El respondió: Por cuanto no lo hiciste con estos pequeñitos conmigo no lo hiciste”   Jesús  identificándose  con el necesitado.

Hoy vemos tanta necesidad a nuestro alrededor,  y ésta produce dolor, no solamente necesidad económica, hay necesidad de consuelo, porque hay  dolor en los corazones de padres porque se ha ido un hijo, hay dolor por la muerte de un ser querido, hay enfermos tristes y  la angustia del que lo cuida porque ve  al ser amado apagarse lentamente,  hay dolor por tantos actos de injusticia ,  padres que claman porque el Estado se quiere adueñar de sus hijos, destruyendo la familia.  En todos hay una necesidad urgente de consuelo, de alivio, de  amor y de una palabra de esperanza. Hay hambre de pan y de cordura, hambre de protección, de seguridad, hambre de paz. Jesús se identificó con ellos y, a través de ellos pide clemencia, quiere que reaccionemos y que actuemos, y nos da a nosotros, sus seguidores , la responsabilidad de ayudar a solucionar los problemas, Él les dijo a sus discípulos “Denles Uds. De comer” a una multitud hambrienta y necesitada.

Como padres tenemos un fuerte desafío,  que en este año 2021 podamos  atender a nuestros hijos en sus necesidades , inculcarles su dependencia de Dios, el amor y la confianza en Él, y el amor al prójimo;   y nosotros, actuar  sin egoísmos,  y no pensar sólo en el Dios del cielo, sino también en la imagen divina que se refleja tristemente en el dolor y la necesidad del que está a nuestro lado,  que necesita de nosotros    y que está golpeando a nuestra puerta.

“Con vosotros está y no le conocéis”

Enero 2021

Rosario Villaseñor

2 comentarios en “Está entre nosotros, pero no le conocemos.”

  1. Reconocer a Señor en el necesitado, es una necesidad nuestra. Dar asistencia al prójimo es un acto reflejo de nuestra fe. Y muchas veces nuestros reflejos nos delatan.la falta de amor delata a la iglesia coja. Y sabemos que sin amor no somos nada, solo ruido.

  2. Nancy Montoya Ormeño

    Hay tanta necesidad, en el mundo, a nuestro alrededor, y el Señor está ahí,, Yo misma estoy en un hospital y nadie me visitó, nadie me llamo, nadie preguntó por mi, una iglesia sin amor o peor con temor

Responder a Nancy Montoya Ormeño Cancelar respuesta

A %d blogueros les gusta esto: