¿Qué está pasando con nuestros ancianos? por Beth Rivas

Con asombro  estamos conociendo algunas cifras de los fallecimientos de personas de la tercera edad en el mundo entero.

Un periódico digital,  “El Desertor”, dice textualmente: “Estadísticas brutales dicen que en EEUU  el 52% de los fallecidos pertenece a Hogares de Ancianos” y que han dejado morir a puertas cerradas.

El Actor de Cine James Wods hizo una investigación  Estado por Estado, cuyo resultado  se hizo público, éste informa que el 52%  es el promedio, y que en los Estados donde el gobernador es Demócrata el resultado es de un 64%, notoriamente superior.

En Italia y en España murió el 100% de ancianos que estaban internos en algunos hogares, cuya causa de muerte no fue solamente por la pandemia. ¿Cómo es posible que no se haya podido salvar ninguno?

Recientemente se ha conocido una investigación exhaustiva por el   Ministerio de Sanidad en España, donde se hace un estudio comparativo entre la tasa de fallecimientos de ancianos que están internos en residenciales y la tasa de fallecimientos de ancianos que estaban en sus propias residencias.  En Castilla,  el número de fallecidos en residencias de ancianos fue 176 veces más alta  que los que vivían en sus  casas. En Aragón 77 veces más alto el número de los que habitaban en residencias especiales que los que estaban en sus domicilios.

Investigando cómo entró el Coronavirus a esas residencias llegaron a la conclusión que fue, indiscutiblemente, a través de una jeringuilla. Por lo tanto  llegaron  a la verdad  de que existen dos tipos de vacunas contra la gripe. El problema se produce, al parecer,  porque en  una de esas vacunas se encuentra una dosis más alta de una sustancia (Polisorbato 80), que provoca en los ancianos problemas y dificultades respiratorias . Llegando a la confirmación de que existe una  relación  entre el Covid-19 y la vacuna contra la gripe, sugiriendo que la vacuna antigripal podría interferir en la respuesta inmunitaria frente al coronavirus.

Verdad o no, lo claro está  en  que esa  cantidad de fallecidos (100% en muchos hogares de ancianos en Italia, España y otros países europeos) no nos puede dejar indiferentes, y las entidades internacionales como la OMS debe investigar y dar a conocer el real motivo de tan masivas muertes.

Puede haber sido  por falta de prevención y cuidados para enfrentar una pandemia que atacaba especialmente a la tercera edad o bien que existe una clara intención de provocar su eliminación. Ninguna de las dos alternativas nos asusta, dado a que en muchos problemas de justicia y de derechos los Organismos internacionales, cuya razón de su existencia es velar por eso,  permanecen indiferentes, e incluso  los apoyan  con leyes y normas. Basta con nombrar algunos como por ejemplo:

  1. Qué ha hecho la Institución de los DDHH frente  a la Red de Pedofilia Internacional que está matando, secuestrando a tantos niños en el mundo.
  2.  Qué puede hacer la ONU que, según el periódico Sun, emplea a 3.300 pedófilos, responsables de 60.000 violaciones en los últimos 10 años.
  3. Qué ha hecho la OMS frente a los 10.000 trasplantes hechos, el año pasado,  de órganos provenientes de una red de traficantes.
  4.  Qué ha hecho la ONU ante la persecución, muertes y mutilaciones de cristianos que están sufriendo  a causa de su fe en muchos países en el mundo.
  5. Qué intervención ha hecho la Iglesia Cristiana mundial por los que están sufriendo y están siendo abusados. ¿Será tan silencioso su trabajo que no vemos resultados importantes?

¿Podremos esperar que estos organismos hagan algo para investigar la muerte masiva de tantos ancianos en el mundo?

Ellos son parte de la sociedad que no aporta ni riquezas ni trabajo, porque ya lo dieron todo por sus familias, por su generación, por su tierra; tal vez,  ese sea el motivo,  a juzgar por la escala de valores que está rigiendo la sociedad actual.

Con todo, creemos que el lugar ideal para un anciano es su propio hogar, donde se encuentre rodeado de personas que lo quieran, que lo mimen, que lo acompañen. 

Si son aún jóvenes pueden aportar mucho en la crianza y  el cuidado de los hijos, si ya son mayores  pueden ayudar con la transmisión de creencias  y valores trascendentales, tan necesarios en estos días…

“No me deseches en el tiempo de mi vejez, cuando mis fuerzas se acaben”, así oraba el Rey David a Dios. Es un tesoro humano,  no permitas que descienda con dolor al sepulcro.

El sabio Salomón dijo: “La gloria de los jóvenes es su fuerza; pero la hermosura de los ancianos es su vejez”.

 Si tienes uno en casa, dale  el valor que merece,  cúidalo, abrázalo,  dale una familia, Dios te recompensará a su tiempo, cuando tú también necesites ser amado.

Padres Objetores Chile

Julio 2020

2 comentarios en “¿Qué está pasando con nuestros ancianos? por Beth Rivas”

  1. Nancy Montoya Ormeño

    Muchas veces los adultos mayores sufren el abandono de sus seres queridos y los dejan olvidadados, cuando deben ser lo mas preciado para la socia

    Ellos tienen la experiencia de vida que nos falta, si nos acercamos a ellos conoceremos muchas cosas de nuestro entorno que ignorábamos, pero lo mejor de todo, que compartiríamos con un ser que tiene mucho que aportar a nuestras vidas, nuestro barrio y a toda nuestra sociedad.

    No debemos olvidar que más temprano que tarde nosotros podemos estar en esa misma situación, sentados en una plaza o en cualquier otro lugar de nuestra ciudad, solos.
    Ojalá que no que la sociedad cambie y valoremos a nuestros adultos mayores

  2. Que doloroso es tener que informarse a través de medios alternativos de estas verdades, que los principales medios de comunicación abierta por lo general ocultan. Peor aun, escuchar a representantes del Banco Mundial con total desparpajo decir que nuestros ancianos ya van siendo una molestia y un problema. De comprobarse estas denuncias acerca de lo ocurrido en los hogares de ancianos especialmente, es del todo seguro que las calles de todo el mundo reventaran una vez más , por el reclamo violento de las comunidades por estas innecesarias muertes. En circunstancias como estas es que cobra tanta fuerza mis discrepancias con algunas filosofías y pseudo doctrinas bíblicas, las que proponen que después de la muerte no hay nada, o lo de un supuesto purgatorio, en donde al final de cuentas nadie asume responsabilidad por sus acciones y decisiones . Pero tan preocupante y doloroso como lo anterior resulta lo expuesto en el punto quinto del articulo de Beth, ¿Dónde están los cristianos?.

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